miércoles, 26 de marzo de 2014

La mano de hierro ha flaqueado

Con soberbia, prepotencia y altanería. Así se ha afrontado la gestión de los servicios sociales en Araba desde 2011. Pero la prepotencia no es una buena compañera de viaje. Es más, te hace fuerte sólo por unos días. Pensar que partimos con ventaja desde el inicio sólo por victorias pasadas y porque tenemos el sartén por el mango es erróneo. Sin embargo, es la actitud con la que se han tomado las riendas de uno de los departamentos más importantes del Gobierno Foral. Como si del Salón de Trono se tratara, ha hecho y desecho a su antojo.

Para justificar lo injustificable se nos repite de forma machacona que partimos de una situación privilegiada. Parece que Araba no está hecha para el pueblo llano. Sin embargo, omiten que a nuestra vera se abre el desierto. Precisamente, nos quieren llevar a ese desierto y que Araba piense que lo que hasta ahora eran sus derechos en un futuro inmediato será un espejismo.


El Departamento que dirige con mano de hierro la Sra. Marta Alaña ha sido desde el inicio de esta legislatura un polvorín de conflictos, desacuerdos y recortes. Servil a Madrid se prestó rauda y veloz a cumplir con los dictados que de allí llegaban limitando sustituciones, endureciendo prestaciones por IT y recortando pagas.

Su primer conflicto grave llegó con INDESA, empresa-juguete de Diputación, que en lugar de cumplir con la función de inclusión social que se le supone, es utilizada para precarizar puestos de trabajo. Los y las trabajadoras de la Empresa tuvieron que luchar para defender un mínimo de dignidad que desde Diputación se les negaba, y solo la intervención de las Juntas Generales, y la mediación del PRECO pudieron cerrar aquella herida. Pero INDESA, eso sí, sigue siendo la herramienta de precarización preferida por la Sra Diputada como pudimos comprobar con la privatización de los servicios de cocina, recepción, telefonista… en la flamante nueva residencia de Abetxuko.

También Marta Alaña será recordada por su recorte en el Servicio de Ayuda a Domicilio SAD, que apenas cuenta en la actualidad con el 50% del presupuesto del que disponía a su llegada. Endurecimiento en las condiciones, reducción de horas de atención, todo vale para finiquitar este servicio.

Cada Decreto que emana de su puño cercena derechos y endurece condiciones de acceso, chocando de ese modo con usuarios y trabajadoras. Ha sido capaz de generar alaveses y alavesas de segunda en función del padrón. Ha hecho de la persecución a los MENAs su leitmotiv. Financia y desvía financiación a las residencias privadas fomentando la Prestación Económica Vinculada al Servicio, una figura pensada para aliviar listas de espera y que en Araba se utiliza como ayuda permanente. Todo esto desde la prepotencia de su despacho, sin escuchar, sin dialogar, ni con asociaciones tan importantes como Eginaren Eginez, ni con los y las trabajadoras del IFBS.

El último conflicto, el mantenido con la plantilla del IFBS por rotaciones y calendarios ha sido simplemente la gota que ha colmado el vaso de la paciencia, y ha sido sin duda el mejor ejemplo de hacia donde nos lleva esa forma de dirigir el Departamento más importante de la Diputación, no solo por su peso presupuestario sino, y sobre todo, por su implicación directa con la sociedad alavesa.

Desde EH Bildu llevamos toda la legislatura denunciando estas actitudes destructoras del PP. Hemos peleado junto a trabajadoras, asociaciones y otros colectivos para frenar esta descomposición, y nos hemos encontrado solas en esa batalla. La mano de hierro ha flaqueado. Pero no lo ha hecho por convencida de sí misma. Lo ha hecho por obligación porque en esta ocasión, David ha podido con Golliat. Sin embargo está en juego algo más importante: o se toman medidas en el presente o prolongamos la agonía hasta 2015 y entonces quién llegue… que arree.

Artículo publicado el 20 de marzo en el Diario de Noticias de Álava.

Luis Salgado
(EH Bildu Araba)

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